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Diuréticos


Los diuréticos son medicamentos que aumentan la eliminación de orina y sal del organismo. Aunque los efectos colaterales que provocan son pocos, la pérdida de potasio se incrementa y puede ser necesario tomar suplementos para mantener sus niveles adecuados en la sangre, cuando están indicados por el médico, ya que en algunas ocasiones no basta la ingesta de frutas ricas en este mineral (como naranja y plátano).

Aplicaciones

Los diuréticos, se utilizan para tratar:

Recomendaciones

Es muy importante que tome la dosis que el médico señale y debido a la pérdida de potasio, su doctor le puede prescribir un suplemento de potasio.

En lo que se refiere al tratamiento de la Hipertensión, puede ser un proceso que dure toda la vida, ya que por ser un padecimiento que no presenta síntomas, una persona hipertensa puede sentirse normal con o sin el medicamento. Por esta razón, es necesario que el paciente siga al pie de la letra las indicaciones de su médico, incluso cuando se sienta bien.

Cuando una persona empieza a tomar un diurético, causan usualmente molestias debido a que orinará con mayor frecuencia, por lo que si el médico indica una sola dosis, es recomendable tomarla por la mañana. En caso de tomar más de una dosis, procure tomar la última dosis antes de las seis de la tarde, para que no se tenga que levantar durante la noche.

La presentación de estos medicamentos es por lo general en tabletas, sin embargo, pueden existir otro tipo de presentación, en este caso procure utilizar una cuchara, jeringa oral o gotero con el que pueda medir la cantidad exacta del medicamento al momento de ingerirla.

En caso de que olvide tomar una dosis durante el día, tómela en cuanto se acuerde, a menos que esté cerca el momento de tomar su siguiente dosis. En estos casos NO duplique la dosis, sólo tome la indicada por el médico.

Estado del paciente

Recomendaciones

Lactancia

Se recomienda no utilizar diuréticos durante esta etapa, ya que puede disminuir la cantidad de leche materna, a menos que sea por orden médica.

Diabetes mellitus

Los diuréticos pueden aumentar los niveles de azúcar en la sangre, por lo que podría necesitar una dosis más alta de insulina o del medicamento que utilice para controlar esta enfermedad. El médico realizará los ajustes necesarios.

Hipertensión

Si usted está tomando diuréticos para controlar su presión arterial, no deje de tomarlo aunque se sienta mejor, siempre consulte a su médico antes de suspenderlo, ya que generalmente en estos casos la medicación es de por vida.

Adultos mayores

Pueden ser más sensibles a los efectos secundarios de los diuréticos, incluyendo mareo o vértigo. Para evitarlo procure levantarse despacio cuando se encuentre acostado o sentado.

Niños

Los diuréticos pueden provocar los mismos efectos secundarios que en un adulto, además ictericia (piel amarilla) en el recién nacido.

Embarazo

Se recomienda que no se consuma este tipo de medicamentos durante el embarazo, ya que puede causar daños en el feto. Si una mujer embarazada, lo consume cerca del momento del nacimiento, puede ocasionar algunos efectos secundarios en el recién nacido, como: ictericia, potasio bajo o problemas de la sangre.

Gota

Puede provocar algún ataque de gota en pacientes que sufren de esta enfermedad o podrían desarrollarla personas sanas.

Precauciones

Es muy importante que informe a su médico si usted presenta alguna alergia a cualquier tipo de medicamento, así como si sufre de alguno de los siguientes padecimientos:

Efectos secundarios

El consumo de diuréticos, puede ocasionar algunos síntomas secundarios que no son peligrosos, pero si pueden llegar a ser un poco molestos, como:

  • Disminución de la capacidad sexual (en ambos sexos)
  • Sensibilidad al sol (evite las exposiciones prolongadas y las camas bronceadoras)
  • Diarrea
  • Pérdida de apetito
  • Malestar estomacal
  • Vértigo
  • Mareo

Sin embargo, pueden provocar otro tipo de efectos secundarios que deben ser tratados de inmediato por su médico, como:

  • Sangrado al momento de orinar
  • Fiebre
  • Escalofríos
  • Dolor
  • Dificultad para orinar
  • Sed
  • Calambres
  • Convulsiones
  • Tos
  • Ronquera
  • Ojos amarillentos
  • Visión borrosa
  • Inflamación de la piel o irritación
  • Erupciones en la piel
  • Ictericia (piel de color amarillo)
  • Urticaria
  • Evacuaciones de color negro o con sangre
  • Nausea
  • Vómito
  • Hemorragias abundantes o contusiones
  • Taquicardia
  • Pulso débil
  • Cambios de humor
  • Cansancio
  • Confusión
  • Irritabilidad

Al igual que cualquier otro tipo de medicamentos, los diuréticos deben ser recetados por un médico para no sufrir futuras complicaciones. Evite la automedicación.



NO OLVIDE CONSULTAR A SU MÉDICO