Tiroidectomía (Cirugía de Tiroides)

La tiroides es una glándula que se encuentra en el cuello y que produce hormonas que actúan básicamente en el organismo, a nivel metabólico. Esta glándula, puede ser alterada en su producción de hormonas, es decir puede haber una sobre producción (hipertiroidismo) o una baja producción (hipotiroidismo) de las mismas. También, puede crecer más de lo normal, a este desarrollo anormal se le conoce como ”bocio”. Dependiendo del padecimiento y de su desarrollo, el paciente que sufre de la tiroides, puede ser sometido a una intervención quirúrgica. Sobre este tema, el Dr. José Alfonso Marín, Cirujano de Cuello, del Hospital Angeles Metropolitano, menciona.

La tiroides puede sufrir una serie de alteraciones, tanto en relación a la producción de hormonas, el aumento del tamaño de la glándula, hasta nódulos (tumores). Cuando se da una sobreproducción de hormonas, generalmente el tratamiento que se recomienda es a base de medicamentos antitiroideos, para que se disminuya la producción, ya que puede ocasionar algunos síntomas o complicaciones, derivados del aumento del metabolismo del paciente, como:

  • Taquicardia
  • Sudoración
  • Piel seca y caliente
  • Disminución del peso corporal
  • Diarrea
  • Exoftalmos (el ojo se empieza a salir de su cavidad)

En estos casos, también se puede recetar yodo radioactivo, para disminuir la producción de hormonas progresivamente. Desafortunadamente, el paciente suele perder por completo la función de la tiroides pasando del hipertiroidismo, al hipotiroidismo. Por lo que es necesario cambiar su medicación por hormonas sustitutivas.

¿Cuáles son las afecciones que pueden requerir intervención quirúrgica?

La cirugía puede ser necesaria en caso de que el paciente no tolere los medicamentos y no se quiera someter a la radiación. El caso debe ser valorado por el médico, ya que las características de cada paciente son específicas. Otro de los casos en que se puede requerir una cirugía de tiroides, es cuando el paciente sufre de bocio (crecimiento anormal de la glándula tiroidea). En algunos casos, el crecimiento puede ser ocasionado por nódulos (tumores), también conocido como bocio multinodular, el cual se puede controlar en sus inicios con medicamentos. Sin embargo, cuando esto no es posible, el médico puede recomendar una cirugía de tiroides, para extraer los nódulos.

¿En qué consiste este procedimiento?

La tiroides es una glándula que consta de dos lóbulos en forma de mariposa, los cuales están a los lados de la línea media en la traquea. Cuando la enfermedad de la glándula afecta solamente a una de las partes, generalmente se quita ese lóbulo.

Generalmente, se quita entre un 80 y 90 % de la glándula y se deja una pequeña porción para que siga produciendo hormonas. Aunque en otros casos es necesario extraerla toda y someter al paciente a un tratamiento sustitutivo, esto dependerá de la gravedad del caso.

También se puede presentar una patología conocida como lóbulo único, el cual puede estar en cualquier parte de la glándula. Cuando se extirpa un solo lóbulo, es necesario realizar un estudio con microscopio durante la operación, llamado biopsia trans-operatoria por congelación. Con este estudio, el médico puede diagnosticar si es maligno o benigno, ya que en caso de que sea maligno, es recomendable extraer toda la glándula, pues este tipo de tumores son multifocales, es decir, se encuentran en varios lugares. Puede tener focos microscópicos del tumor en el lado contrario.

¿Es necesaria alguna preparación previa?

Es muy importante que el paciente que se va a someter tanto a este tipo de cirugía, como a cualquier cirugía en general, tenga los niveles de hormonas tiroideas normales, ya que esto podría provocar complicaciones, como una “tormenta tiroidea” (sobreproducción de hormonas tiroideas, durante la operación). Es importante tratar de evitar esta situación, ya que puede ser difícil de controlar y muy peligrosa para el paciente.

También es muy importante que el especialista, valore el riego que pueda correr el paciente e informárselo, además de valorar el posible riesgo agregado, es decir, si el paciente padece otro tipo de enfermedad, como diabetes, hipertensión o infarto previo.

Generalmente, este tipo de procedimientos dan la oportunidad de estudiar la situación del paciente, es decir, es muy raro que una persona se someta a la cirugía de tiroides de urgencia. Esto permite que se programe adecuadamente el procedimiento y se disminuyan los riesgos.

¿Cuánto tiempo dura el procedimiento?

Esto depende de las características de la cirugía, es decir, si sólo se va a quitar la mitad de la tiroides, puede durar entre una hora y hora y media. Cuando el paciente padece cáncer y es necesario realizar una disección radical de cuello, es decir, eliminar los ganglios, además de extraer la tiroides completa y algunas regiones del cuello, pueden durar hasta dos horas y media o tres.

¿Existen contraindicaciones?

Si, no se recomienda realizar este tipo de cirugías en caso de:

  • Sobreproducción de hormonas tiroideas.
  • Embarazo, por lo menos evitarlo durante los tres primeros meses.
  • Riesgo de problemas cardiacos.

¿Cuánto tiempo dura la recuperación?

El tiempo de recuperación es variable, ya que va a depender de la magnitud del procedimiento. Un paciente que se somete a una cirugía, en donde se extrae la mitad de la glándula, probablemente se recupere en 2 ó 3 semanas y en intervenciones más grandes, podría tardar hasta 4 ó 5 semanas.

Cuando el paciente sufre de cáncer y es necesario extraer toda la glándula, la recuperación es diferente, ya que es necesario esperar a que el enfermo agote toda su reserva de hormonas en el organismo, para que cuando se aplique la dosis de yodo radioactivo, se absorba rápidamente. Posteriormente se debe de continuar con un tratamiento sustitutivo, ya que el paciente sufrirá de hipotiroidismo.

Es muy importante que si es necesario someterse a este tipo de operación, acuda con un médico calificado, ya que, aunque no suele ser una operación complicada, sí es necesario que se cuiden muchos detalles durante ella. Por ejemplo, es muy importante tener mucho cuidado con los nervios que dan movilidad a las cuerdas vocales (nervios recurrentes), ya que están muy cercanos a la glándula tiroidea. Generalmente, el cirujano que cuenta con la experiencia necesaria, localiza los nervios y evita el contacto con ellos, ya que de lo contrario podrían ocasionar una ronquera transitoria.

También existen las glándulas paratiroides, las cuales regulan el metabolismo de calcio del organismo. Es importante que se manejen con cuidado durante la operación, ya que pueden dejar de funcionar y provocar en el paciente una disminución temporal en el nivel de calcio de su organismo, por lo que será necesario administrarle calcio sustitutivo durante 4 ó 6 semanas, mientras las glándulas se desinflaman y el organismo se regulariza.

El Hospital Metropolitano, cuenta con personal altamente calificado para la realización de este tipo de intervenciones quirúrgicas.

Si requiere de mayor información llene nuestra forma de cont@cto.
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