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La acromegalia, enfermedad que disminuye la esperanza de vida hasta en 15 años


El crecimiento anormal de manos, pies, cara, mandíbula y ojos puede ser consecuencia de una enfermedad incurable conocida como acromegalia, que de no detectarse a tiempo, ocasiona severos daños como diabetes e hipertensión arterial, e incluso disminuye la esperanza de vida hasta en 15 años.

En el 99% de los casos este padecimiento se debe a la secreción exagerada de la hipófisis, hormona del crecimiento, a causa de un tumor benigno. Sin embargo, el desconocimiento de su existencia puede provocar que pasen años para su detección.

Los síntomas más frecuentes son severos dolores de cabeza, de articulaciones y músculos; fatiga intensa, además de la deformación física por el crecimiento anormal de los pies, las manos, la lengua, la cabeza, la mandíbula y los huesos del cráneo.

Aun cuando es una enfermedad con una prevalencia en el mundo de apenas 30 a 40 casos por millón de habitantes, las consecuencias en el paciente son graves, pues además de disminuirle su esperanza de vida, tiene de 2.5 a 3.5 veces más riesgo de fallecer que una persona sana.

De igual manera, un paciente acromegálico enfrenta mayor probabilidad de sufrir infarto al miocardio, así como enfermedades cerebrovasculares, mejor conocidas como embolias; problemas neumológicos, artritis degenerativa, apnea del sueño -interrupción de la respiración durante el dormir- y cáncer de cólon, de recto, de mama y de próstata, además de diabetes en un 30% de los pacientes.

En diversas instituciones de salud actualmente se atienden a 600 personas a causa de esta enfermedad, pero se estima que existe un subregistro de mil o más pacientes.

La acromegalia se define como el crecimiento anormal de órganos internos y externos sólo en la vida adulta; cuando este fenómeno ocurre en la pubertad, se califica como gigantismo. Para corroborar el diagnóstico, primero se deben hacer exámenes bioquímicos, en los cuales se determina el nivel de la hormona de crecimiento en sangre, y después estudios de imagen como la resonancia magnética.

A pesar de ser incurable, en la mayoría de las ocasiones mientras más temprano se detecta son mayores las expectativas en cuanto a calidad de vida. En etapas tempranas la acromegalia se puede controlar con tratamiento que incluye medicamentos intravenosos de por vida. Otra alternativa es la cirugía, según las características de la enfermedad.



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