Resultados de Laboratorio

 

 

La mitad de los mexicanos mayores de 35 años tienen elevado su colesterol y/o triglicéridos


La mitad de los mexicanos mayores de 35 años sufren hiperlipidemia (exceso de grasa en sangre), ya sea por niveles elevados de colesterol o de triglicéridos, o de ambos. Esta enfermedad es totalmente prevenible en la mayoría de los casos, ya que hasta en el 95 % se debe a malos hábitos alimenticios y obesidad. El 5 % restante tiene su origen en la herencia familiar.

El abuso en el consumo de grasas (carnes rojas, azúcares, carbohidratos, productos enlatados y embutidos), que normalmente forman parte de la dieta del mexicano, tiene como consecuencia el sobrepeso o la obesidad. Otros factores de riesgo como el sedentarismo, el tabaquismo y la diabetes mellitus, pueden agudizar este problema de salud.

Aunque la mayor incidencia de hiperlipidemia se encuentra entre los 40 a 50 años, ya se empieza a detectar en gente de 35 años. De ahí la importancia de modificar la dieta diaria, la cual debe ser equilibrada, abundante en verduras y frutas, y restringida en carnes rojas, comida ???chatarra??? (frituras, refrescos, pizzas, hamburguesas, entre otros) y de productos lácteos.

Otra medida de prevención es realizar una caminata de treinta minutos diarios, ya que esta actividad ayuda a mantener bajos los niveles de colesterol, al favorecer un mejor metabolismo de los lípidos y de la glucosa.

No sólo las arterias del corazón y el cerebro son afectadas por los elevados niveles de colesterol y triglicéridos, también se pueden dañar los riñones, el páncreas y el hígado.

En el caso del colesterol, se eleva principalmente por el exceso en el consumo de grasas de origen animal, la cual no se metaboliza y se estanca en todos los vasos sanguíneos, e incluso puede ser tanta la cantidad que llega a cubrir todo el hígado, lo que causa en éste intenso dolor.

La elevación de los triglicéridos, aunque también intervienen las grasas, la principal fuente es el exceso de carbohidratos, que contienen los alimentos azucarados, las harinas (tortillas y pan) e incluso ciertas frutas como son el mango y el mamey.

Los niveles normales de colesterol total no deben rebasar los 200 miligramos por decilitro de sangre, y los triglicéridos estar por debajo de 130. De sobrepasar estos limites, el tratamiento inicial siempre será con dieta baja en grasas y carbohidratos, y en algunos casos, también mediante la prescripción de medicamentos.

Debido a que estas enfermedades son silenciosas, es decir, no causan síntomas sino hasta que está dañado algún órgano, es importante a partir de los 35 años de edad la revisión clínica integral, en la que se valoren los niveles de lípidos; o incluso desde antes, si se tiene el antecedente familiar.

La elevación de colesterol y/o de triglicéridos se hace manifiesta porque se presenta un infarto al miocardio o al cerebro, hipertensión arterial, diabetes mellitus o pancreatitis, o dolor intenso en el hígado.




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