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Jovenes fumadores, vivir con nicotina

El elevado índice de tabaquismo entre los jóvenes es preocupante. El consumo de este producto se ha convertido en una pandemia que afecta principalmente a la población joven de nuestro país.

"En realidad empecé a fumar porque mis amigos lo hacían, y me quería sentir aceptado por ellos", comenta Luis, de 19 años. Entre los motivos de comenzar a fumar se encuentra en muchos casos el de este joven. Lo que también es una realidad es que el tabaquismo adquiere cada vez más adictos entre los adolescentes que, por diversas causas, se dejan cautivar por la adicción a la nicotina.

Vivir con nicotina

El principal componente químico del tabaco es la nicotina (sustancia farmacológicamente activa de doble efecto, estimulante y sedante), la principal responsable de la adicción, por el estímulo placentero que produce al activar la vía dopaminérgica y los receptores colinérgicos y nicotínicos del sistema nervioso central. 

El estímulo gratificante inicial va seguido de depresión y fatiga, lo que lleva al adicto a administrarse más nicotina, tanto para obtener los efectos deseados, como placer o mejora del rendimiento, como para evitar el síndrome de abstinencia que se caracteriza por ira, ansiedad, necesidad de consumo, dificultad para concentrarse, hambre, impaciencia e intranquilidad. 

El uso habitual de esta sustancia hace que, durante el día, se acumulen en el cuerpo concentraciones de nicotina que persisten durante la noche. Por lo tanto, las personas que fuman en forma continua, exponen su organismo a los efectos de la nicotina las 24 horas del día. El consumo de esta sustancia se ha convertido en una pandemia que afecta principalmente a la población joven de nuestro país.

Adolescencia, difícil etapa

Para los jóvenes fumar constituye adoptar una actitud adulta; piensan que imitando a los "mayores" se hacen más grandes. En algunos casos, el niño al entrar a la adolescencia desea ser independiente y la forma de lograrlo es restando autoridad al adulto; asimismo, el joven,  puede manifestar una rebelión que poco a poco puede ir desapareciendo en la medida en que se refuercen los lazos afectivos de la familia; sin embargo, si no los encuentra en ésta, los puede buscar en amistades, o bien, utilizando distintos escapes como el alcoholismo, las drogas y el tabaquismo.

Por lo regular, los chicos empiezan a fumar cuando entran a la adolescencia. Entre los motivos está la curiosidad. Pero alerta: de cada tres jóvenes que prueban el cigarro, uno de ellos se convierte en fumador, con serias repercusiones a lo largo de su vida. 

Fumar tiene otras múltiples razones, tales como: combatir el nerviosismo y la ansiedad, disminuir el apetito, llamar la atención, perder el tiempo o simplemente por gusto. Otra causa es la falta de conciencia del grave daño que el tabaco ocasiona al organismo. La mayoría de los jóvenes no conocen -o no quieren conocer- a fondo los trastornos y enfermedades que genera.

Problemas que causa

Las principales enfermedades que genera el tabaquismo, con serias repercusiones a lo largo de su vida, son de tipo cardiovasculares, ataques apopléjicos, padecimientos gastrointestinales, cáncer en faringe, vías digestivas y pulmonares, insuficiencia respiratoria, enfisema pulmonar, entre otras.

Los fumadores tienen tres veces más posibilidades de padecer úlcera péptica o duodenal; la mortalidad perinatal y los abortos espontáneos aumentan en las madres fumadoras. Más de 53 mil personas fallecen cada año por causas asociadas al consumo de este producto, lo que quiere decir que 147 mexicanos mueren todos los días por la exposición voluntaria o involuntaria al humo del tabaco.

Prevención

A pesar de que la sociedad está cada vez mejor informada sobre los daños a la salud, los índices de consumo se incrementan. Desde el hogar se puede prevenir, por lo general el adolescente que tiene un buen desarrollo emocional, que desde muy pequeño se le advierte de los daños del tabaco y, sobre todo, que tiene el ejemplo de los padres no fumadores, si se le encamina desde niño a la práctica del deporte y vive en un ambiente sano, es difícil que adopte esta adicción.

Se requiere de una tarea conjunta entre padres e hijos para fomentar actividades deportivas, intelectuales, musicales o el desarrollo de otras habilidades productivas.

¡Sí se puede dejar!

En todo el mundo se festeja el primero de junio el «Día de no Fumar», ¿pero se puede realmente dejar de fumar? ¿Cómo pueden los no fumadores motivar a los fumadores para dejar el hábito, especialmente entre la gente joven? Muchos son los métodos para dejar de fumar, desde la orientación y prevención del mal.

En nuestro país, al igual que en otros, han surgido diferentes grupos de autoayuda para los fumadores, clínicas especializadas y mecanismos de apoyo social que proporcionan toda la información y orientación necesarias. 

Dejar de fumar no es fácil, pero es posible. Sólo hay que decidirse. La prueba está en miles de personas que lo han intentado y lo han logrado. Quizá basta recordar esa terrible frase «cada minuto que fumas es un minuto menos de vida» y la tarea de la sociedad es descubrirles a los jóvenes el amor a la vida.

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