PROCEDIMIENTOS
Anorexia y Bulimia

Los trastornos alimenticios son condiciones serias y potencialmente dañinas para la salud de quien lo padece, se ve afectada física y emocionalmente. Sobre el tema, se entrevistó al Dr. Francisco Manzano, Médico Internista, Endocrinólogo, del Hospital Angeles Lomas.

Dr. Manzano, ¿qué tan frecuentes son los trastornos alimenticios?
Desafortunadamente, los trastornos del hábito alimenticio son cada vez más comunes entre la población joven, particularmente en mujeres (es más raro en hombres) entre los 13 y los 18 años de edad.

Podríamos decir que entre un 15 y hasta 20% de las jóvenes tiene algún episodio transitorio durante su vida, en el cual la chica se autolimita y no pasa a mayores. Otros casos pueden hacerse crónicos y caer dentro de 3 grupos: anorexia nervosa pura, bulimia pura y un grupo mixto que pasa de la anorexia a la bulimia y viceversa.
Es fundamental que los padres lo detecten porque en la mayoría de las ocasiones creen que se debe a alguna moda que pronto pasará.

Anorexia
La anorexia pura comienza cuando la adolescente empieza a comer alimentos cada vez más libres en calorías; se sirven grandes platos de ensalada, de verduras, eligen los alimentos que contengan fibra, comen poca carne (proteína), poca fruta y siempre están cuidando hasta el último gramo de lo que comen. Empiezan a bajar de peso y generalmente esto se mide a través del índice de masa corporal, que consiste en determinar de acuerdo a la estatura que tiene un individuo, cuánto debe pesar. El índice de masa corporal para una mujer es entre 19 y 23 y en hombre entre 20 y 24.
Cuando la niña baja de este índice, puede presentar amenorrea (ausencia de menstruación), esto es una protección del propio organismo para evitar que pudiera embarazarse en un estado de desnutrición. Cuando la adolescente recupera peso y alcanza el 80% de su peso ideal generalmente recupera la menstruación.

¿Cuáles son los síntomas?
Los padres deben estar atentos a las actitudes de sus hijos. Deben preocuparse si en algún momento notan que su hija se siente gorda aún cuando su peso sea razonable (incluso en el lado bajo), e insiste en que está gorda, por lo que se pone a dieta o simplemente no come.
Un signo, que también es muy común, es que la niña empieza a preparar alimentos para que otros coman y ella no come. Estos son algunos datos que deben alertar a los padres

Un problema frecuente es que los padres no saben a qué médico llevarla y la parte triste de esto es que muchos médicos no lo detectan tampoco oportunamente, por lo que es muy frecuente que los pacientes que recibimos ya pasaron por diversos médicos, desde el gastroenterólogo, porque presentan diarrea por purgarse y vomitan con frecuencia, después al endocrinólogo y al nutriólogo y al final de cuentas la niña llega a nosotros en estadíos muy avanzados del padecimiento.
Estos son algunos de los datos que pueden orientar a los padres para que a su vez indiquen al médico su sospecha de que se trata de anorexia y/o bulimia.

¿Cuáles son las causas?
Estos trastornos suelen presentarse en niñas cuyas familias son disfuncionales, es decir, cuando la armonía en el hogar no es ideal, hay conflictos entre papá y mamá, divorcios, problemas de alcoholismo en uno o en ambos padres. Un dato muy común es que exista una agresión a la obesidad en el medio familiar, si la niña era un tanto “llenita” le dicen “gordis”, (o al niño, “baloncito”) y empiezan a molestarlas de manera inconscientemente. Esto llega a ser un detonante y las lleva a la anorexia.

Es muy interesante ver cuando les pedimos a esas niñas que se dibujen cómo se perciben físicamente, ya que dibujan a una niña sin formas femeninas, con una vestido en línea A, pero al pedirles que dibujen a su mujer ideal, pintan una mujer con curvas femeninas. La imagen que perciben de sí mismas es diferente y ellas siempre sienten que se ven excedidas de peso.

¿Quién es el médico que puede tratar un trastorno alimenticio?
Estos trastornos deben ser tratados por un grupo multidisciplinario que incluya psicólogos, psiquiatras, nutriólogos e internistas. El problema principal es de comportamiento; el miedo de la niña a engordar, por lo que es recomendable que el tratamiento se lleve a cabo en un ambiente protegido en las fases iniciales, es decir, grupos que puedan ser tratados en hospital de día, en el que el paciente llega aquí a las 8 de la mañana y se va a las 8 de la noche. Durante todo el día viven en un ambiente donde se les enseñan los valores de los alimentos para que aprendan a comer y reciben terapia psicológica y psiquiátrica ya que generalmente presentan cierto grado de depresión.

El médico debe participar en una valoración del estado general de salud de la niña para descartar que se trate de un problema de hipófisis, de tiroides, o alguna enfermedad que genere síntomas similares. Una vez valorado, debe pasar con el grupo de apoyo. En ocasiones es necesario internarlos, porque es muy importante asegurarse que coman bien, porque se las ingenian de alguna manera para simular que lo hacen. Hay casos en que es necesario alimentarlos a través de una sonda nasoenteral (se pasa una sonda al estómago) en la que se administra alimento concentrado, (que es un líquido que contiene todos los nutrientes), directamente al estómago, no obstante, ha sucedido que aún así, el paciente busca la manera de no recibir el alimento. Por esta razón, las internamos, para tener una mayor supervisión.

Una parte importante del tratamiento son los grupos de apoyo, que la paciente esté en contacto con otras niñas que han tenido este padecimiento para que se de cuenta que puede salir adelante. Son muchas las chicas que lo han logrado y ahora se dedican a colaborar en este tipo de grupos que son de gran utilidad. Un solo médico no puede hacer todo el trabajo; se requiere de un equipo multidisciplinario.

¿Cuáles son las posibles complicaciones de la anorexia?
Desnutrición es la complicación más común, con deficiencias vitamínicas y en casos extremos puede llegar a morir.

¿Tiene curación?
Los trastornos alimenticios pasan por diferentes etapas y el tratamiento puede durar varios años. Aunque físicamente el paciente parezca estar totalmente restablecido, es necesario continuar con terapia de apoyo hasta que supere el problema. Esto puede requerir desde 5 hasta 10 años.

¿Qué puede hacerse para prevenir los trastornos de alimentación?
Yo recomendaría mucha comunicación en el seno familiar, quizá no es posible prevenir los problemas familiares, pero sí darles tratamiento adecuado, sin causar daño. Aún así hay personas más sensibles que otras o con una menor fortaleza para afrontarlos y aquí sólo queda detectar en una etapa temprana los trastornos y abordarlos a tiempo.

Intermedio entre bulimia y anorexia
En ocasiones algunos pacientes presentan primero problemas de anorexia, no comen casi nada y de repente les da por comer mucho y como empiezan a engordar se purgan y vomitan, es decir, se convierte en un problema de bulimia. Pero llega el momento en que se dan cuentan que si continúan vomitando y purgándose pueden llegar a lastimarse, por lo que optan por volver a dejar de comer y de nuevo vuelven a presentar anorexia.
Cabe mencionar que en algunas familias hay un antecedente de estos problemas en la mamá y posteriormente en la hija, esto es más frecuente de lo que uno pensaría.

Bulimia pura
Un síntoma común en un caso de bulimia pura es que la niña come mucho, a diferencia de la anorexia nerviosa. Se sienta a la mesa y come igual o más que los hermanos y después se desaparece y se induce vómito. Esto lo hace 4 ó 5 veces al día.
Nosotros hemos tenido pacientes que de tanto provocarse el vómito, llegan a rasgarse el esófago y vomitar sangre, aunque este es un caso extremo. El esófago es el tubo por donde pasa el alimento, pero no para llevar a cabo la digestión, por lo que el vómito frecuente y los ácidos que contiene producen una inflamación conocida como esofagitis.

Además llegan a producirse lesiones en el esmalte de los dientes, eso es muy característico por lo que los médicos deben de acostumbrarse a revisar la boca de sus pacientes.

Para inducirse el vómito generalmente se introducen el dedo por la boca para irritar la garganta y poder vomitar. Llegan a lastimarse los nudillos y las puntas de los dedos, a veces se ven con lesiones inducidas por el ácido.

Logran ser tan expertos en inducirse el vómito que lo hacen en cuestión de segundos y de esta manera evitan que los sorprendan.
Además se purgan; llegan a tomarse una botella de laxante y en una noche van de 15 a 20 veces al baño.
Paulatinamente el vómito y la diarrea va provocando el deterioro de la salud, ya que a través de él se pierden minerales como el potasio, y una serie de componentes necesarios para que el organismo funcione adecuadamente.

Causas de Bulimia
Son similares a las de la anorexia, es decir, familias disfuncionales o conflictos familiares que afectan a los hijos. Si éste no es el caso, puede tratarse de un problema de autoestima. También las críticas de la apariencia física por parte de la familia y amigos puede ser un detonante.
La razón por la que una paciente presenta bulimia en lugar de anorexia la desconozco, aunque la influencia de las amigas es un factor importante, ya que se aconsejan unas a otras fórmulas para bajar de peso, sin tomar en cuenta los riesgos que esto conlleva.

Consecuencias físicas
Como le comentaba inducir el vómito con frecuencia provoca inflamación e irritación en el esófago, incluso puede que al cicatrizar produzca estrechez del esófago; dar esofagitis y sangrado. También reduce los niveles de potasio y el corazón puede presentar arritmia, ya en casos graves esto puede llegar a provocar la muerte del paciente.

Tratamiento
El tratamiento es de grupo de apoyo, conocer la dinámica familiar es difícil, modificarla lo es aún más, pero es necesario. Por esta razón el tratamiento incluye a los padres y aunque en ocasiones hay confrontación, se busca lograr un ambiente más favorable hacia el hijo o hija.
Igual que en la anorexia, para la bulimia, hay que controlarla y prevenirla. La mejor prevención es que los padres detecten tempranamente cuál es el problema para que de esa forma puedan acudir a un grupo interdisciplinario que incluya médicos internistas, endocrinólogos o gastroenterólogos que conozcan el padecimiento y puedan confirmar si se trata de anorexia, o de bulimia y que el paciente sea tratado por el grupo especializado en este tipo de trastornos.


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