PROCEDIMIENTOS
Mieloma múltiple

Llamado también plasmocitoma, el mieloma múltiple es un tipo de cáncer en los huesos. Es poco común y se caracteriza por un crecimiento exagerado y disfunción de las células plasmáticas de la médula ósea, que provocan la aparición de múltiples tumores de evolución maligna. La enfermedad suele presentarse con mayor frecuencia en hombres de edad madura (50-60 años) y se localiza sobre todo en los huesos de pelvis, columna, costillas y cráneo. Ocasionalmente se desarrolla en otras áreas fuera de los huesos, como en los pulmones y los órganos reproductores.

Causas

Aún se desconocen las causas de la enfermedad, y por lo tanto, tampoco se sabe cómo prevenirla. Cabe destacar que el mieloma no es contagioso y que su desarrollo es lento, progresivo y silencioso.


Síntomas

El mieloma múltiple a menudo causa dolor de huesos, sobre todo en la columna o en las costillas. Aunque el dolor de huesos es habitualmente el primer síntoma, el padecimiento puede diagnosticarse después de haber detectado anemia, infecciones bacterianas recurrentes o insuficiencia renal.

La anemia se presenta debido a que el crecimiento exagerado y la disfunción de las células plasmáticas interfiere con la producción de glóbulos rojos, glóbulos blancos y plaquetas.

También es posible que el paciente presente:


· Sangrados
· Debilidad general
· Decaimiento
· Palidez
· Fiebre

Además pueden presentarse deformaciones esqueléticas y fracturas espontáneas. Cuando se afectan los huesos de la columna, puede haber compresión de los nervios causando entumecimiento, encorvamiento o parálisis. La insuficiencia renal es una complicación frecuente causada por exceso de calcio en la sangre que resulta de la destrucción de los huesos.


Diagnóstico

Para detectar la existencia de este padecimiento, es necesario realizarse un análisis de sangre que permita la identificación de marcadores tumorales, es decir, la presencia del anticuerpo anormal que produce el mieloma. Este anticuerpo se encuentra aproximadamente en el 85 por ciento de quienes sufren este trastorno. También puede detectarse a través de un examen de orina.

Frecuentemente, las radiografías muestran una pérdida de densidad ósea y áreas perforadas en los huesos debido a la enfermedad. Por lo tanto es posible que este procedimiento ayude a descubrir la enfermedad. Asimismo, una biopsia de médula puede determinar la existencia de células plasmáticas disfuncionales.

Tratamiento

El objetivo del tratamiento será prevenir o aliviar los síntomas y las complicaciones, destruyendo células plasmáticas anormales o disfuncionales y retrasando la progresión del trastorno.
Las opciones de tratamiento son:

· Quimioterapia: puede retardar la progresión del mieloma múltiple debido a que destruye las células plasmáticas anormales.
· Radioterapia: consiste en el uso de rayos X u otros rayos de alta energía para eliminar células disfuncionales y reducir tumores.
· Terapia biológica: por ejemplo, la sustitución de la médula ósea dañada por médula sana, a través de un trasplante.

El dolor, que puede llegar a ser muy intenso, se alivia mediante el uso de analgésicos fuertes y radioterapia, que se aplica en los huesos afectados. Es importante permanecer activo, ya que el reposo por tiempos prolongados puede acelerar la osteoporosis e incrementar la posibilidad de fractura en los huesos.

Es posible que se requieran antibióticos o transfusiones de glóbulos rojos, en caso de que el mieloma se complique con alguna infección o con anemia. Siempre es necesario consultar a su médico para un control óptimo del padecimiento.

Hoy en día no existe cura para el mieloma múltiple. Sin embargo, con el tratamiento es posible retardar su evolución en más del 60 por ciento de las personas que lo padecen.


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