PROCEDIMIENTOS
Fiebre Tifoidea

La fiebre tifoidea es una enfermedad causada por la bacteria Salmonella Typhi. Dicho organismo se hospeda en agua y alimentos contaminados por el medio ambiente, preparados con escasa higiene o por personas portadoras del mismo. Prácticamente toda la gente está expuesta a infectarse, por lo que es importante conocer sus causas, síntomas y consecuencias para poder prevenirla.

Los especialistas consideran a nuestro país como una zona endémica, es decir, un lugar donde normalmente prevalece esta enfermedad, cuya frecuencia aumenta en primavera. La bacteria de la fiebre tifoidea se propaga principalmente a través de la materia fecal de personas infectadas, la cual contiene una gran cantidad de microorganismos que pueden contaminar el agua y los alimentos que consume la población, sobre todo cuando no existen las condiciones de higiene adecuadas o medidas de saneamiento ambiental.

Síntomas

Los síntomas varían considerablemente dependiendo del nivel de infección. En ocasiones algunas personas no muestran signos de la enfermedad, mientras que otras pueden presentar, principalmente:

  • Fiebre alta
  • Malestar general
  • Debilidad
  • Pérdida de apetito
  • Dolor de cabeza
  • Escalofríos
  • Manchas rojas en el pecho y abdomen que pueden desaparecer al presionarlas
  • Estreñimiento o diarrea

Diagnóstico

En la mayoría de los casos, el diagnóstico se establece a través de los síntomas del enfermo, así como mediante la realización de análisis de sangre y materia fecal, aunque la bacteria también puede ser detectada en otros líquidos corporales. Lo importante es identificar su presencia oportunamente, pues aunque se trata de un padecimiento conocido por la medicina actual, no deja de ser grave.

Tratamiento

Éste se basa en el uso de antibióticos, reposo, una adecuada alimentación, rehidratación, y sobre todo, un control de la temperatura corporal. El tratamiento siempre se debe realizar bajo supervisión médica y requiere una escrupulosa atención en la higiene para evitar la propagación de la infección, por lo que puede ser necesario aislar a la persona. Durante el tratamiento, es imprescindible esterilizar ropa, sábanas y vajilla que el paciente utilice.

Por lo general, la recuperación es apropiada si se llevan a cabo las medidas indicadas por el médico; los pacientes pueden regresar al trabajo o al colegio cuando se ha verificado la erradicación total de la bacteria a través de exámenes de seguimiento.

Si una persona padece fiebre tifoidea, es importante que sus familiares también se realicen análisis de materia fecal para conocer si son portadoras de la bacteria y, en caso afirmativo, reciban un tratamiento oportuno y adecuado.

Complicaciones

Cuando la bacteria de la fiebre tifoidea entra al organismo, se empieza a multiplicar en el intestino delgado entre las 24 y 72 horas del contagio y de ahí pasa al torrente sanguíneo afectando muchos órganos del cuerpo. Si no se atiende al paciente adecuada y oportunamente, se pueden presentar complicaciones múltiples.

La desatención de esta enfermedad puede originar, principalmente: peritonitis, neumonía, colecistitis, hepatitis, hemorragia intestinal o perforación intestinal. La evolución de este padecimiento es variable, pero siempre requiere de tratamiento médico.

Prevención

  • Higiene básica, como lavarse las manos antes de comer
  • No consumir pescados y mariscos crudos
  • Siempre hervir o clorar el agua
  • Consumir productos lácteos pasteurizados
  • Lavar frutas y verduras
  • Evitar comer alimentos preparados en puestos callejeros
  • Actualmente se cuenta con una vacuna, que es aplicada a personas que viajan a zonas donde la enfermedad es común

Los expertos indican que, en ocasiones, las personas piensan que quienes comen en la calle tienen mayor riesgo de contagio, sin embargo, la falta de higiene al preparar los alimentos en el hogar, también es una fuente de infección. Por ello, es indispensable que todas las personas se laven las manos con agua y jabón, después de ir al baño y antes de comer o preparar alimentos, esto último es una medida muy importante para las madres de familia.

Las frutas, verduras, pescados y mariscos deben lavarse bien y cocerse adecuadamente. Las verduras de hoja y las fresas, son alimentos que puede ser contaminados por los sistemas de riego, por lo que deben ser lavados cuidadosamente y desinfectados antes de consumirlos.

Actualmente, la Fiebre Tifoidea sigue siendo un grave problema de salud pública, no obstante, su incidencia ha disminuido en los países donde existe una cultura de la prevención. No hay que olvidar que la mejor forma de erradicar la fiebre tifoidea de nuestro entorno es incrementando las medidas de higiene personal, del agua y los alimentos.

Si requiere de mayor información llene nuestra forma de cont@cto.
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