PROCEDIMIENTOS
Autismo

Para algunos especialistas los niños autistas han venido al mundo con una incapacidad hereditaria o de nacimiento para establecer un contacto habitual con sus semejantes, así como una anomalía relacionada con los factores emocionales en el contacto del hijo con su madre.

¿Cómo se reconoce el autismo?

Actualmente el niño que se diagnostica como autista puede presentar los siguientes síntomas en diferentes grados:

  • Defecto básico en la capacidad para establecer relaciones interpersonales con cualquier persona que lo rodea.
  • Vive retraído y reacciona con ansiedad ante cualquier intento de interrumpir su aislamiento.
  • No establece contacto visual, da la impresión de que atraviesa con su mirada.
  • Trata a las personas como objetos que sirven para sus intereses.
  • No soporta los cambios en el medio ambiente que lo rodea.
  • Busca estimularse con movimientos rítmicos, rituales y a veces se agrede a sí mismo, mordiéndose o pegándose.
  • No hay desarrollo de lenguaje y, si llega a existir, es memorizado y extraño.

¿Cuáles son las causas del autismo?

Las causas de la enfermedad son múltiples y se deben de considerar factores de naturaleza diversa por lo cual aún los motivos son imprecisos e inexactos. Se han formulado dos grandes grupos de teorías: la psicogenética y la orgánica.

La teoría psicogenética sostiene que el autismo se debe principalmente a influencias en el entorno del niño y a una interacción problemática entre los padres, especialmente entre la madre y el niño.

Se habla de un distanciamiento emocional entre la madre y su bebé; cuando ella no se involucra afectivamente le provoca un rechazo y estrés temprano al hijo. A esto se le conoce como trastorno en el vínculo madre-hijo.

Se piensa que la madre es un factor determinante pues el autismo aparece en los primeros años de la vida cuando ella es el objeto primario en el desarrollo emocional de su hijo, por lo tanto un rechazo, falta de estimulación o una familia disfuncional puede ocasionar un déficit en la relación.

Asimismo, se habla de situaciones especialmente difíciles en la condición simbiótica entre la madre y el hijo, es decir, que hacia la segunda mitad del primer año de vida el bebé aguarda y espera con confianza que su madre o compañero simbiótico (que ya no es intercambiable) satisfaga sus necesidades. Es en esta etapa tan importante donde pueden darse factores favorecedores del autismo como los antes mencionados.

La depresión en uno de los padres al inicio de la vida infantil ha sido considerada también como un factor importante en la predisposición al autismo. También se han ennumerado varios factores en la psicodinamia familiar como madres que se sienten incapaces de empatizar con sus hijos, dificultades conyugales, enfermedad de los padres, hiperestimulación del niño percibida como agresión (no respetando sus tiempos de vigilia y sueño de acuerdo a su edad, etc.).

Hoy día son pocos los autores que sostienen como causa del autismo factores puramente relacionados con su entorno.

La teoría orgánica parte de que el autismo empezó a considerarse como un problema de condiciones biofísicas o bioquímicas innatas e influido por la experiencia del entorno que rodea al niño.

El niño no codifica las experiencias sensoriales pues carecen de sentido para él y por lo tanto no les da respuesta. No logran ser gratificadoras, impidiendo una memorización tanto a corto como a largo plazo, lo cual dificulta un aprendizaje real.

El niño autista puede manifestar una falta de respuesta o una reacción exagerada hacia los estímulos sensoriales, que es un defecto en la capacidad de modular los estímulos a su alrededor.

Los bebés pasan por una etapa normal de autismo, donde el mundo gira alrededor de sí mismos y reaccionan con base en su propia percepción de este mundo pero salen de esta etapa cuando se relacionan con el mundo externo.

¿Retraso mental, autismo o esquizofrenia?

Si bien el autismo no ha sido definido con exactitud debido a las múltiples causas que se le pueden atribuir, puede ser confundido con otros problemas y las diferencias encontradas son:

Retraso mental:

  • El retraso psicomotor en el niño débil mental es definitivo y está establecido.

En el autismo:

  • El desarrollo de habilidades es desigual en las diferentes áreas. Se presenta una ejecución cercana a la normal en lo que implica habilidades de memoria, relaciones espaciales y musicales en contraste con la ejecución subnormal de las pruebas verbales.
  • Pueden permanecer mudos o presentar lenguaje ecolálico (repite una y otra vez aquello que se le dice, como un eco).
  • Los síntomas se presentan desde la primera infancia.
  • Corporalmente hablando se presenta una rigidez y escasa capacidad de respuesta.
  • Los movimientos son ágiles y coordinados.
  • Hay una falta de integración psicológica.

La esquizofrenia:

  • Es un trastorno mental, sus síntomas son graves y posteriores a un periodo de normalidad.
  • Es una desintegración psicológica.
  • Muestra más soltura en los movimientos aunque éstos son torpes, sueltos y con falta de coordinación.
  • Presenta un lenguaje confuso y monótono.
  • Los niños se apartan del mundo y presentan conductas extrañas.

¿Es posible confundir el autismo con otros síndromes?
Hay diversos síndromes como el de Rett, de Asperger y el de Williams que aunque presentan conductas similares al autismo, éste presenta otras características.

¿Cuáles son los niveles del autismo?

Nivel alto:

  • No existen conductas reflejas como succionar o chupar.
  • Sigue objetos en movimiento, sonríe, busca objetos escondidos.
  • Se logra una adaptación con el ambiente.
  • No hay conductas estereotipadas, se presentan actitudes obsesivas.
  • Se presenta la imitación diferida (sin el modelo presente) y simbólica.
  • Presencia de representaciones mentales rudimentarias pero hay falla al utilizarse de manera significativa y propositiva.
  • Hay permanencia de objeto a un nivel básico.
  • Posee lenguaje, con ecolalia y fallas en el lenguaje expresivo y espontáneo.
  • Logra desarrollar algunas habilidades sociales.

Nivel medio:

  • Se presentan conductas reflejas como succionar o chupar.
  • Sigue objetos en movimiento, sonríe, busca objetos escondidos.
  • No logra una adaptación con el medio ambiente, solo lo asimila.
  • Presentan conductas estereotipadas, somo girar objetos repetitivamente.
  • La imitación es inmediata.
  • Presenta representaciones mentales rudimentarias pero hay falla al utilizarse de manera significativa y propositiva.
  • Hay permanencia de objeto a un nivel básico.
  • No hay lenguaje

Nivel bajo:

  • No presentan conductas reflejas como succionar o chupar.
  • Sigue objetos en movimiento, sonríe, busca objetos escondidos.
  • Hay un precario desarrollo mental.
  • Presentan conductas estereotipadas como girar objetos repetitivamente siendo esta su única actividad.
  • La imitación es inmediata.
  • Presenta representaciones mentales rudimentarias pero hay una falla al utilizarse de manera significativamente y propositiva.
  • Hay permanencia de objeto a un nivel básico.
  • No hay lenguaje.

¿A quién recurrir para establecer un diagnóstico diferencial?

Se debe consultar a un especialista en psicología clínica o psiquitría infantil para evaluar con claridad y diferenciar el autismo de otros síndromes. Dado que el autismo se considera un trastorno profundo del desarrollo, los niños autistas responden mejor a los tratamientos de modificación de conducta. El programa de trabajo se adaptará a cada niño según su edad, nivel de desarrollo y sus capacidades individuales. Han probado ser de utilidad la terapia de integración sensorial, la conductual, la de desarrollo, de organización afectiva, del abrazo forzado o terapia de contención.

Fuente: CLIMA (Clínica Mexicana de Autismo y Alteraciones del desarrollo, A.C.)
Adaptado por: Psic. Martha Ortiz I.P.


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