PROCEDIMIENTOS
Bronquiolitis

Ayer me consultaba una mamá cuyo hijo de siete meses había padecido una bronquitis a los cuatro meses de edad. Desde entonces el niño ha padecido dos cuadros más de dificultad respiratoria, con tos y silbidos en el pecho, que han sido diagnosticados como " bronquitis obstructivas".

Este término, como otros, se utiliza para denominar a las crisis agudas de asma. Este uso es, a mi juicio, incorrecto. Pero ¿puede padecer asma un bebé?. Sí, se define el asma como un síndrome que se caracteriza por episodios repetidos de obstrucción bronquial, que ceden de manera espontánea o por acción del tratamiento. Con frecuencia, el primer cuadro que padece el lactante es una bronquiolitis. Se trata de una infección viral que se diagnostica en el niño menor de dos años, que presenta silbidos en el pecho al respirar (sibilancias), que muchas veces se escuchan a distancia. También presenta dificultad respiratoria, en forma de un aumento del número de respiraciones por minuto (taquipnea), y cuando el pediatra lo revisa escucha unos ruidos respiratorios anormales (roncus y estertores crepitantes finos). La tos suele estar presente en casi todos los casos.

La bronquiolitis es una obstrucción de las ramas más finas de los bronquios, los bronquiolos, provocada por la inflamación de las capas internas de los mismos, con una abundante secreción de moco.En el bebé y el niño menor de dos años se llega a presentar en poco grado, un componente típico de la crisis asmática del niño mayor, el broncoespasmo. Se trata de la contracción y aumento de tamaño de los músculos que, como anillos, rodean los bronquios, ya que en el niño pequeño estos musculos están poco desarrollados. A partir de ahí puede ocurrir que el lactante continue durante días, y a veces semanas, respirando con sonidos que asemejan silbidos. Estos se hacen más intensos cuando aparece una infección de las vías respiratorias altas (un simple resfriado), o se intensifican por la actividad física como esfuerzos o la risa.

Mucha veces desaparece durante el sueño y no suelen modificar el estado general del niño, que no pierde el apetito, se desarrolla normalmente y suelen mantener la misma actividad que antes, en algunos casos los lactantes se recuperan de la bronquiolitis y los síntomas desaparaecen completamente. De vez en cuando aparecen sibilantes ya aumento de la frecuencia respiratoria leve o moderada, sin que podamos encontar una relación directa de infecciones virales de las vías respiratorias.

Cuando algunos de estos episodios (que ya hemos descrito ya sean leves o graves, se repiten en tres ocaciones en niños mayores de dos años, se le considera como asmático.

Durante los primeros años las infecciones respiratorias son el factor desencadenante más importante para la presencia de la bronquiolitis. Esto se debe a que, aunque la enfermedad puede estar presente, no ha tenido tiempo suficiente para desarrollarse.

A partir de los dos años es cuando este trastorno empieza a tener trascendencia, si bien siguen siendo las infecciones respiratorias el factor desencadenante principal, que disminuye con los años para ceder el paso al asma.

Artículo proporcionado por Mi bebé y yo www.mibebeyyo.com.mx


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