PROCEDIMIENTOS
Amigdalitis y adenoiditis

Las infecciones en la garganta durante el invierno son muy frecuentes en los niños menores de un año, pero son mucho más comunes en los niños que han comenzado a ir a la escuela, así como en los que están expuestos a nuevos virus y bacterias.

Acerca de las infecciones más frecuentes que afectan a las amígdalas y adenoides, se entrevistó a la Dra. Luz María González, especialista en Otorrinolaringología del Hospital Angeles Metropolitano.

¿Qué son las amígdalas y adenoides?

Las amígdalas y las adenoides forman parte del tejido linfoide, es decir un tejido de defensa que se encuentra en la zona de la garganta. Las amígdalas mejor conocidas como “anginas”, se encuentra en la parte de atrás de la boca (una a cada lado de la base de la lengua). Las adenoides se encuentran por detrás de la nariz (arriba y detrás del paladar). No las podemos ver a simple vista a menos que sean demasiado grandes, protruyan atrás de la úvula o bien puedan ser observadas bajo revisión endoscópica en el consultorio.

¿Para qué sirven las amígdalas y los adenoides?

Ayudan, como parte del sistema de defensa, a formar anticuerpos contra las bacterias y los virus que producen las infecciones, las cuales entran al organismo mediante el contacto directo de secreciones o por inhalación. “Quiero enfatizar que este sistema tiene su mayor actividad en las primeras etapas de la vida, es decir hasta los tres años, que es cuando se lleva a cabo la etapa de aprendizaje (etapa oral), en donde los niños se meten todo a la boca y en donde las amígdalas y adenoides sirven como tejido de defensa de primer contacto”.
Después de este tiempo, nuestro sistema inmunitario tiene contacto con otros microorganismos, que pueden provocar infecciones respiratorias.

¿Cada cuándo se debe acudir al médico para una revisión de las amígdalas y adenoides?

Aunque el bebé no presente ningún cuadro infeccioso, debe acudir los primeros meses de vida con el pediatra, cada mes, después, si no se presenta ningún problema, la revisión será una vez al año.
En caso de que presente algún problema infeccioso en forma recurrente, será necesario acudir con el otorrinolaringólogo, y las visitas pueden ser tan frecuentes, dependiendo de cada cuando se presente algún cuadro infeccioso.

¿Qué enfermedades afectan las amígdalas y las adenoides?

En un 50% las afecciones amigdalinas y de adenoides son causadas por bacterias, principalmente por estafilococo, estreptococo beta hemolítico de los grupos A y B y el hemofilus influenza, así mismo como algunos virus.
Sin embargo es muy importante señalar que existen otras enfermedades que pueden manifestarse como una amigdalitis y cuya severidad es mucho mayor por ejemplo:

  • Fiebre escarlatina
  • Difteria
  • Mononucleosis infecciosa
  • Angina Vincent
  • Infecciones por virus Cocksaquie

Inclusive la leucemia puede manifestarse inicialmente como si fuese un cuadro de infección amigdalina debido a la baja inmunitaria caracterizada en estos casos.
Es por eso la importancia de ser revisado por personal capacitado cuando un paciente presenta este tipo de cuadros infecciosos porque si bien las amigdalitis comunes pueden autolimitarse, también pueden presentar complicaciones letales en caso extremo.

¿Quiénes son más susceptibles a padecer éstas enfermedades?

En realidad éstas enfermedades son clásicas de la infancia. Son más frecuentes entre los 4 y los 7 años, por lo tanto, rara vez se presenta una amigdalitis aguda complicada en un bebé o en una persona mayor de 50 años.
Los factores que influyen, para que los niños sean más susceptibles de padecer alguna enfermedad de la garganta son:

  • Edad.- se encuentran en la etapa oral, en la que los bebés todo se meten a la boca.
  • La falta de ventilación.- muchas veces los niños asisten a escuelas o guarderías que no tienen una buena ventilación; por ejemplo, aquellas casas que se adaptan como escuelas o guarderías y en donde un salón, que antes fue una recámara para tres personas, toman clase 20 niños pequeños. Todo eso ocasiona una replicación bacteriana en todo el grupo escolar.

Independientemente de las estadísticas, hay otros factores de riesgo que predisponen a que los niños entre 12 y 13 años, estén constantemente enfermos, y son:

  • Mala nutrición
  • Fatiga
  • Exceso de trabajo

En resumen, los niños pequeños por lo regular son los que más sufren de una patología amigdalina o adenoamigdalina causada por algunos microorganismos como las bacterias y los virus, ya que se instalan en el tracto respiratorio. Hay niños con buenos hábitos higiénicos y dietéticos que inclusive sin un tratamiento con antibiótico se recuperan rápido, pero siempre es necesaria una revisión por parte del especialista.

¿Cuál es el tratamiento?

El médico debe basarse en el historial médico del paciente, para poder recetar los medicamentos necesarios, ya que debe de tomar en cuenta si es alérgico a la penicilina o si anteriormente ya ha tomado algún antibiótico. Desafortunadamente, por la facilidad de acceso que tienen los pacientes a los medicamentos, caen en la automedicación que a la larga provoca en muchos casos una resistencia bacteriana.
Es muy importante, tomar en cuenta, si un paciente durante las primeras 48 horas no ha tenido una mejoría, ya que pueden ser otras causas las que provocan la amigdalitis o bien puede existir una resistencia bacteriana, y es ahí donde el tratamiento deberá basarse en la sintomatología y hallazgos físicos del paciente.

Es importante también la supervisión médica para asegurarse de que el paciente se encuentre bien hidratado, alimentado y que su estado de salud esté mejorando.

Dra. González ¿en qué casos es recomendable una operación de las anginas o amigdalectomía?

Antes que nada, los médicos debemos ser cuidadosos, y no porque haya dolor de oídos y/o de garganta de vez en cuando, hay que operar al paciente.
Existen varias causas por las cuales se debe llevar a cabo el tratamiento quirúrgico, una de ellas ( la más común), es por la obstrucción de las vías aéreas. El niño con adenoides grandes e infectadas puede presentar los siguientes síntomas:

  • Dificultad para respirar (regularmente respira por la boca)
  • Ronquido durante el sueño
  • Hablar como si tuviera la nariz obstruida
  • Respiración ruidosa
  • Crisis de apnea (deja de respirar)
  • Catarros nasales con moco permanente
  • Fiebre
  • Tos nocturna (debido al acumulación de secreciones)
  • Otitis aguda con mucha frecuencia (infección de oídos)
  • Ganglios en el cuello
  • Pérdida de peso (en lactantes)

Otras indicaciones descritas por la doctora González para la indicación de una operación quirúrgica son:

  • Más de 6 episodios de amigdalitis al año
  • El tratamiento a base de antibióticos no tuvo efectos favorables.
  • Hay complicaciones sistémicas

Dentro de las complicaciones sistémicas y locales, se encuentran las afecciones renales (glomerulonefritis pos-estreptocócica), la cual se presenta después de una infección de estreptococo, en este caso se afecta el riñón y puede causar problemas muy serios. También, es conveniente realizar la intervención quirúrgica, si existe un acumulo de pus entre la amígdala y el músculo constructor de la faringe (absceso periamigdalino). Estas dos estructuras, en buen estado, se separan por una cápsula de tejido fibroso.

Sin embargo, de acuerdo con la doctora “Cuando un paciente presenta un absceso periamigdalino, no debe ser operado de inmediato, sino esperar a que el absceso esté resuelto y a que drene bien, tratándolo con antibióticos”.
El absceso periamigdalino presenta un índice de recurrencia muy alto, una vez que se ha presentado el primer cuadro. Además las complicaciones pueden llegar a ser graves. La amigdalectomía puede llevarse a cabo una vez resuelto el cuadro, que puede ser en menos de tres semanas.
Si el paciente presenta enfermedades como la difteria, se deben extirpar las amígdalas, ya que se considera que los pacientes siguen siendo portadores de microorganismos.
Si no hay obstrucción de vías aéreas se pueden utilizar antibióticos en cada periodo de infección y medicamentos que estimulen el sistema inmunitario, así como mejorar el ambiente, la dieta y de esta manera muchas veces, se evita la intervención quirúrgica.
En el caso de los adultos, que tienen un sistema inmunitario adecuado, es posible superar la mayoría de las infecciones. En caso de que las enfermedades respiratorias sean muy frecuentes, es decir 6 por año, el paciente tiene un deterioro importante en cada ataque, por lo tanto sería recomendable la operación.

¿Cuáles son las contraindicaciones a este procedimiento?

No es conveniente operar a pacientes con problemas sanguíneos como leucemia o hemofilia. otras contraindicaciones son insuficiencia cardiaca o personas mayores de 70 años, niños con paladar hendido ya que se podría poner en riesgo su vida.

Dra. González, al extirpar las anginas (amigdalectomía), muchas veces se piensa que la persona se va a curar y que ya no se va a enfermar, sin embargo sucede todo lo contrario... ¿esto a qué se debe?

En la mayoría de los casos se debe a que el paciente no fue seleccionado adecuadamente, como puede ser el caso de un niño que tiene otitis media, dolor amigdalino recurrente, irritación de garganta continua o amigdalitis que lo hace permanecer en cama por varios días.
Cuando las amígdalas y/o adenoides presentan un cuadro obstructivo importante no hay que dudar en realizar la cirugía, ya que la diferencia se va a notar desde el primer día después de la operación, porque el problema ya se resolvió.

¿Quiere agregar algo más?

Realmente me interesa mucho que la gente sepa que una amigdalitis puede ser algo muy sencillo, pero también puede ser algo que resulte letal. Generalmente esto no sucede, pero siempre es importante que se revise al paciente y sí en las primeras 48 horas no hay mejoría, deberá acudir a su médico. La amigdalitis puede ser muy llevadera, aún sin antibióticos o con un tratamiento antiinflamatorio, pero no debe de menospreciarse la gravedad que tiene una amigdalitis al complicarse.

Si requiere de mayor información llene nuestra forma de cont@cto.
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